A cuatro mil metros de altura, más alta que las nubes, existe una remota nación sudamericana, poco conocida, hasta por sus propios vecinos; se llama Bolivia.
Esa nación, que en 154 años de existencia sólo ha sabido de infortunios, fue durante una época fugaz la más poderosa, organizada y temida del Continente Austral. Sus ejércitos pasearon victoriosos desde el Ecuador hasta la Argentina, y suyas, fueron las leyes más avanzadas de América.
Debió tal esplendor a la acción de uno de sus hijos, vástago de una india: Andrés Santa Cruz.

Este libro intenta ser una crónica de su vida. De su gloria y de su infortunio.

